jueves, 10 de marzo de 2016

Canal de la viga

El canal de la Viga fue un cauce existente desde la traza y posterior expansión de Mexico-Tenochtitlan, que entraba por el sur del altepetl mexica enmedio de los islotes primitivos de Tultenco y Mixhuca, pasando por la Acequia de la Merced y hasta la posterior Acequia Real, la cual llegó hasta el Templo Mayor.
Con la desecación de los lagos del Valle de México en la época novohispana, el canal se amplió hacia el sur conservando la unión con los todavía existentes lagos y pueblos de Chalco y Xochimilco, de donde se llevaba buena parte de la producción agrícola que se consumía en la ciudad de México. Dichas mercancías era transportada en canoas y chalupas hasta el embarcadero de Roldán,2 luego hasta la zona de la Merced, y finalmente a la zona del actual Mercado de Jamaica. Por ejemplo, todavía a mediados del siglo XIX entre 1858 y 1859 se tiene registro que pasaron por la garita 4944 canoas de distintos tamaños. El canal iniciaba en la Garita de la Viga, una de las ocho de la capital edificada en 1604, parte del sistema defensivo de la urbe y entrada a la misma, y que partía hacia el sur-poniente. La función central de la garita era la recepción de mercancías para su control, provocando un intenso tráfico comercial fuera de ella.
En 1785, el virrey Bernardo de Gálvez ordenó trazar una vía desde la iglesia de San Pablo hasta la Garita de la Viga, lo que fue concluido hasta el mandato del II Conde de Revillagigedo en un primer tramo de aproximadamente kilómetro y medio y treinta metros de diámetro. Recibió, en distintos épocas, también los nombres de Paseo Revillagigedo (por Juan Vicente de Güemes), Paseo Juárez y Paseo de Ixtacalco.
Además de su función comercial, el canal se convirtió en un sitio recreativo. Durante el siglo XIX y todavía a principios del siglo XX fue un atractivo turístico natural de la capital, del que las crónicas y descripciones de la época coinciden en su afluencia y popularidad al que acudían capitalinos de clase media, en su mayor medida.En su recorrido, el canal atravesaba el pueblo de Santa Anita, el de Ixtacalco (en el que existió un puente que lo cruzaba), Mexicaltzingo, Culhuacan Ixtapalapa y finalmente Xochimilco y Chalco. Dentro del recorrido hubo cuatro puentes hechos de mampostería: el mencionado de Iztacalco, el de Jamaica, el de Pipis y el de la Viga, que databa de 1750,si bien para comodidad de los navegantes del lago se continuaron usando puentes y tablones de madera. Las familias caminaban por el paseo que del lado occidental tenía residencias y puestos de vendimia. También montaban caballos, recorrían el paseo en carruajes en la vía aplanada ó lo navegaban en embarcaciones de pasajeros.

Dique de Nezahualcoyotl


 La obra hidráulica realizada en nezahualcoyotl cumplió la función de contener las aguas del lago de Texcoco, que anteriormente ya habían causado graves inundaciones y además, la de separar las aguas dulces de las salobres. Estas construcciones formaron parte de una reconstrucción para la separación del agua salobre y el agua dulce. Estas obras son parte de un Albarradón de San Cristóbal. 
Las naciones integrantes de la triple alianza y sus aliados sobresalieron en la construcción de dichas obras, construyendo calzadas y diques para moderar el flujo de las aguas de lagos y ríos para evitar por un lado inundaciones y por otro que los lagos de Chalco y Xochimilco se mezclaran con las aguas saladas del lago de Texcoco. Una de las obras más notables de la época fue el Albarradón de Nezahualcóyotl construido en 1449. Éste cumplió la función de contener las aguas del lago de Texcoco, que anteriormente ya habían causado graves inundaciones y además, la de separar las aguas dulces de las salobres.

Los lagos fueron en Mesoamérica una importante fuente de recursos, determinante para el florecimiento de grandes ciudades como TeotihuacanTenochtitlan y Texcoco. sin embargo estos sistemas también representaban una constante amenaza de inundaciones. Para enfrentar este riesgo, los pueblos prehispánicos del periodo posclásico realizaron una serie de obras hidráulicas colosales destinadas al control de los niveles de agua.
Después de la conquista de México, las inundaciones continuaron, destacando la de 1555 después de la cual el virrey Luis de Velasco mandó reparar el albarradón de San Cristóbal, el cual probablemente tenía su origen en una calzada prehispánica.En agosto de 1604 ocurrió una inundación considerable y el virrey marqués de Montesclaros llevó a cabo una serie de medidas para tratar de evitar las inundaciones, de entre las cuales estuvo el reconstruir el albarradón de San Cristóbal, encomendándole la obra al franciscano fray Jerónimo de Zarate, que la concluyó en cuatro meses con un costo de dos mil pesos.Las naciones integrantes de la triple alianza y sus aliados sobresalieron en la contrucción de dichas obras, construyendo calzadas y diques para moderar el flujo de las aguas de lagos y ríos para evitar por un lado inundaciones y por otro que los lagos de Chalco y Xochimilco se mezclaran con las aguas saladas del lago de Texcoco. Una de las obras más notables de la época fue el Albarradón de Nezahualcóyotl construido en 1449. Éste cumplió la función de contener las aguas del lago de Texcoco, que anteriormente ya habían causado graves inundaciones y además, la de separar las aguas dulces de las salobres.
Al ver que los albarradones no eran suficientes, Enrico Martínez comenzó en 1607 el proyecto del Tajo de Nochistongo. Para 1627 mandó construir 3 compuertas repartidas a lo largo del albarradón de San Cristóbal con la finalidad de regular el flujo de agua. Después de la falla del sistema de desagüe y la catástrofica inundación de 1629 los albarradones recibieron mayor atención y mantenimiento.